Cuando Chespirito fue un robot enamorado

Chifladitos

Con la muerte de Roberto Gómez Bolaños aparecen las voces de quienes lo desdeñan remitiéndose, con exclusividad, a “El chavo del ocho” y a las relaciones laborales que el humorista sotuvo con sus compañeros de estudio. Cuando pasen los días, “Los chifladitos” habrán de crecer y se apreciarán esas preguntas que flotan en la calma tensa de la locura como es la del amor existente entre seres no humanos o en la naturaleza del oficio de dentista-chismoso/ chismoso-dentista. Ojalá esté descansando en paz el señor Gómez y que los robots dadores de azúcar y enamoramientos engalanen su presunción del paraíso:

 

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