De Chuyuipe a Canoa (segunda entrega)

Presentamos “De Chuyuipe a Canoa”, una novela escrita por el autor ecuatoriano Edison Delgado Yepez de quien, anteriomente, publicamos “La necesidad del corazón”. Esperamos que disfruten con este nuevo trabajo de nuestro autor ángel y surfer. Acá podrán leer el primer episodio

Surf-photo-from-creative-commons

Danni y su hermano se pusieron de acuerdo para turnarse en el baño. Mientras uno se bañaba y se quitaba la sal del cuerpo, el otro se quedaba con las chicas como anfitrión.

El mayor de los hermanos Russo subió las escaleras para bañarse con agua dulce y helada que había recogido en un tanque. Se desnudó con la velocidad de un rayo y con la ayuda de una jarrita se mojó la cabeza haciendo espuma con el jabón de rosas.

Joey se quedó abajo armando una fogata en el patio para calentar la reunión. Así que sobre una duna de arena, que se encontraba en medio del patio, apiñó una serie de leños, les echó gasolina de un bidón que guardaban debajo de la escalera, y les prendió fuego.

La fogata se encontraba lo suficientemente lejos y centrada como para evitar cualquier tipo de incendio.

Nicole sentía frío y se le arrimaba a Doménica, y ésta trataba de alzarle el volumen a la radio de pilas, pero Joey le dijo que no lo hiciera porque se consumirían las pilas más rápidamente.

Doménica le dijo:

 -Con el ruido del viento no escucho casi nada.

Entonces Doménica pensando en Danni, que en ese momento se encontraba en el baño desnudo, bañándose con jabón de rosas, dijo:

 -¿Cómo habrá comenzado la vida en el mundo?

Y Joey le respondió:

 -Lo mismo me pregunto yo. Pero Danni es el que sabe una teoría que le explicó papá el año pasado cuando él le hizo la misma pregunta.

Entonces apareció Danni apoyado en el marco de la puerta, bañado con jabón de rosas, cepillado los dientes con pasta IPANA, y vestido con una camisa manga larga de leñadores, unos pantalones de pana Levi’s y unos elegantes zapatos de gamuza. Había escuchado la respuesta de su hermano y le respondió a su enamorada, dijo:

 -Esa respuesta me la sé de memoria.

-¡Caramba qué rápido te bañaste!-exclamó alegre Doménica-.

Entonces el joven Russo empezó a disertar aquella teoría, que más o menos había digerido durante las largas conversaciones que mantuvo con su padre, basadas en el libro del profesor Antonio C. Gavada.

-El pueblo griego necesitaba unos dioses que respondieran a sus angustiosas interrogantes. Estos dioses eran la respuesta. Una respuesta que si no era lógica por lo menos fuera asequible a la incertidumbre humana…

El pueblo griego formó un andamiaje poblado con seres todopoderosos, dioses a imagen y semejanza humana, que luego los poetas utilizaron para darles- como dijo mi padre-: DIMENSIONALIDAD.

A diferencia de los judíos, la idea de infinito no existía en la mentalidad del pueblo griego. Esto es lo que mi padre llamaba la conferencia titulada: Desde el Caos a Zeus.

El Caos fue el principio de todas las cosas. En el principio no existía el verbo como escribieron los judios sino que todo estaba revuelto: el agua, la tierra y el aire antes que cada cual vaya por su lado.

Dentro de un mismo cuerpo, todo era un revulicio. Ese fue el primer dios: el Caos. Luego vino Gea, la Tierra y Eros, el Amor. Todos aparecieron de manera sucesiva en ese mismo orden.

Del Eros surgieron los principios vitales Erebos y Nix o sea, la oscuridad con sus elementos macho y hembra, que al fusionarse hacen nacer a la luz, el Éter y el Día.

La luz le proporciona personalidad a Gea, la Tierra, que sin embargo, no puede unirse con el Caos, que personifica el vacío, la negación y la nada. Entonces Gea engendra sola, sin elemento macho, a Urano, el Cielo, las Montañas y el Mar. El Caos se hace a un lado y desaparece.

Gea emerge como símbolo de un mundo nuevo. Su hijo Urano se convierte en su esposo y de esta cópula nacerá la raza de los uránidas: Océano, Ceos, Crios, Hiperión, Japeto y Cronos, ésto con los machos y las mujeres: Temis, Rea, Tetis, Tia, Mnemosina y Febea.

El Cielo y la Tierra, luego, quisieron demostrar su poder y concibieron a los cíclopes Bromtes, Esterope y Arges, y los Hecatongiros o Centímanos: Coto, Briareo y Giges.

Pronto Urano se arrepintió de haberlos engendrado y sin decirle nada a Gea los empujaba y oprimía hasta hacerlos sucumbir al Tártaro, la mansión de las sombras. Pero bueno, no quiero aburrirlos, además tenemos que salir al Roller Vito, ¿no es así?- le preguntó Danni a su amada-.

-Sí, le dijo ella- un tanto decepcionada porque a ella sí le interesaba la historia que él estaba contando-.

Nicole estaba confundida con todos esos nombres y hace rato que se había perdido el sentido de la explicación porque en su mente comparaba el relato de el enamorado de Doménica con todo lo que las monjitas de las mercedarias le habían explicado sobre el origen del universo.

Así que esperaron un rato hasta que el demoron de Joey se arreglara, y mientras tanto, se quedaron sentados en silencio, unas veces mirandose entre sí y otras mirando el resplandor crepitante de la fogata, cuyas lenguas de fuego se alzaban hacia la negra noche como si se tratara de una pira destinada a ofrecer la consumación de las grasas animales en sacrificio a los dioses.

Al rato apareció Joel bañadito y perfumado con el conchito de una vieja colonia Old Spice sacada de la cómoda de sus padres.

Y Danni, impaciente, le hizo la misma pregunta de siempre:

-¿Por qué te has demorado tanto?

Y Joey le respondió:

-Estaba leyendo un periódico viejo y miren lo que encontré:

Y Joey leyó el título y las noticias que le habían llamado la atención.

PATATAS SAZONADAS CON LSD EN UNA FIESTA

 

MARINA DEL REY, CALIFORNIA. El ayudante del Sheriff James Lyle examina la bandeja que contiene rodajitas de patatas que habían sido sazonadas con LSD.

Unas 200 personas que asistieron a una fiesta fueron expuestas a los efectos de la LSD. Cuando menos 27 personas se sirvieron dichas patatas y 17 de ellas fueron hospitalizadas. Radiofoto UPI

 

 

Entonces Nicole cogió de las manos de Joey el viejo periódico, sus dedos palparon la polvosa textura del papel y leyó otra noticia vieja:

BESA A HAWN GANADORA DE UN OSCAR

 

Shepperton, Inglaterra La ganadora del Oscar Goldie Hawn recibe un beso de felicitación que le da Peter Sellers en el set de su nuevo film “There’s a girl in my soup” (Hay una chica en mi sopa) por haber ganado el premio en el rol de apoyo en la película “Cactus Flower” (Flor de cacto) Radiofoto UPI

 

 

Entonces Doménica dijo un tanto exasperada:

 -Bueno, bueno, ya está bien de tanta lectura, vámonos al Roller Vito, que se hace tarde.

Y todos salieron en fila india de la vieja casa de madera con el corazón palpitante de expectación y se montaron alegres en el Land Rover del papá de Doménica.

El camino a Salinas fue lento y los chicos fueron hablando de a qué hora se iban a encontrar mañana para surfear en Chuyipe.

Danni se sentía inquieto con Doménica en el volante. La verdad era que Danni se sentía siempre inquieto cuando era otro el que estaba en el volante.

Al igual que su padre, Danni disfrutaba de los viajes y le fascinaba sentarse en la ventana abierta para recibir el golpe de la brisa de la calina del desierto.

Pronto llegaron a la entrada del malecón de Salinas y se fueron directo al Roller Vito.

El malecón estaba repleto de gente alegre y de jóvenes que le daban el aspecto de feria a la ciudad. Danni, asomado en la ventana del Land Rover, saludaba con diez personas en cada cuadra.

Todos eran panas de Urdesa, Los Ceibos, Miraflores y del Centenario.

Todo el malecón de Salinas vibraba de emoción. Las noches salineras eran un espectáculo fascinante de gente bien vestida, quemada por el sol, acudiendo a los restaurantes a cenar mariscos. Por todos lados se veían grupitos de jóvenes enredados en franca conversación sobre asuntos muy importantes para su edad.

Los turistas también se paseaban de un lado para otro, viéndolo todo, analizándolo todo, cargaban sus mochilas y calzaban sus botas alpinistas y las mujeres vestían sus camisas usadas y negras, con mangas cortas.

La piel excesivamente blanca de sus cuerpos acusaban las quemaduras del potente sol del trópico salinero.

Todo el ambiente estaba impregnado de un bullicio eterno y juvenil.

Algunos chicos dejaban de usar zapatillas y se lanzaban a las calles sin zapatos, otros iban por ahí con el torso desnudo, caliente por la radiación del sol, y cruzaban las calles con cuidado porque por todas partes se veía rodar veloces tricars de color naranja.

Las palmeras oscilaban con la fuerza del viento, la brisa del mar refrescaba tan solo un poco la mezcla de calor y humedad que envolvía a todo el mundo en el malecón.

Desde los balcones de los edificios, niños traviesos lanzaban, imprudentes, globos inflados con agua, a los carros que se paseaban por el malecón y a los transeúntes.

Muchos turistas salían en busca de la noche, engalanados, y parecían como si recién salieran de una fiesta en la discoteca EPICENTRO, que quedaba frente al cine MAYA en Urdesa.

Cuando finalmente llegaron al Roller Vito, el Land Rover se parqueó y los chicos se bajaron, hicieron la cola para entrar, compraron los tickets y adentro se pusieron los patines.

Danni arrodillado frente a su amor, le ayudaba a Doménica – que se hallaba sentada en las escaleras-, a colocarse los patines, y ella le devolvía la galantería con una de aquellas sonrisas insondables, que sólo las mujeres saben dar a los hombres en señal de agradecimiento.

En los altoparlantes se escuchaba una suave canción del grupo Bread, titulada: Make it with you.

Los dos enamorados se dispusieron a patinar por la pista cogidos de la mano y disfrutando de su amor.

Doménica estaba vestida con un blue jean Iman sobre un traje de baño azul y en la cintura se había amarrado un pañuelo muy hippie. Su pelito suave y negro volaba con el viento, y se sentía alegre de estar acompañada de este chico blanco, achinado, rubio y de unos ojos verdes, que no paraban de mirarla y de sonreírle.

Cuando Danni, sintió en su mano la piel de Doménica, se le puso la piel como de gallina. El sudor de los nervios provocado por la felicidad se le secaba rápidamente con la fuerza del viento. No paraba de mirar la bella sonrisa de su amada, ¡qué linda estaba!

Su padre le había dicho que en cualquier cosa que haga en la vida trate de ser feliz y ahora él le obedecía fielmente.

Danni nunca podría olvidar los diez y siete años porque era la edad en que había dado su primer beso, y había encontrado en una fiesta del Yacht a su primer amor.

Al parecer al disk jockey del Roller Vito le había dado por colocar todo el repertorio del grupo Bread. Ahora en los parlantes sonaba otra canción del mismo grupo titulada: Dismael Day.

Entretanto Joey y Nicole estaban en la columna para comprar en el bar hot dogs, colas y papas fritas.

Durante el viaje en el Land Rover desde Ballenita hasta Salinas, sentados atrás, se habían pasado el tiempo preguntándose cosas como dónde vivían, qué música escuchaban, qué ropa les gustaban ponerse, qué películas habían visto últimamente en el cine. Y el que hacía las preguntas siempre era Joey. Y Nicole sonreía, se ponía roja, respondía y luego volvía a callar, pero siempre con la esperanza de que Joey siguiera preguntando. No parecía ser una chica inteligente o desenvuelta o a lo mejor sí lo era, pero también tímida.

Ahora que estaban muy juntos en la fila del bar, Joey podía oler el perfume de Nicole y éste lo transportaba a un mundo de ensueños, poblado de escenas heroicas, que representaban niños jugando, dándose besitos furtivos bajo la cama, corriendo y comiendo la torta de algún cumpleaños. Escenas donde Joey era el protagonista y el héroe de su nueva amiga.

De pronto se interrumpieron esas ensoñaciones cuando de entre la multitud apareció el amigo de su hermano, Manuel Fernando, que se habían conocido en el restaurante de la curva y en el USO NAPOLI en Urdesa, el surfista pesado de Salinas reconoció en la fila al hermano menor de su amigo y se sorprendió de verlo tan crecido, luego se le acercó, lo tocó amigablemente en el hombro y le dijo que le comprara a él también su comida para no tener que hacer la larga cola.

Manuel Fernando recordó también el día en que se cerró el restaurante de LA CURVA a causa de unos chismes infames de gente perversa, y la señora dejó entrar a todos los chicos a comer todo lo que quieran hasta hartarse. Entre los chicos que estaban presentes estaban Danni y Manuel Fernando.

Manuel Fernando era delgado, no muy alto, en su rostro siempre brillaba una sonrisa de persona inteligente, a pesar de pertenecer a la clase alta, siempre se vestía como los de la clase media y para hacerse amigo de Danni, primero se fijó en lo bien que corría las olas, aunque era un poco flojo para remar las barredoras, pero se dio cuenta que el hombre se juntaba con otros surfistas pesados y madrugadores como el GRILLO y Pava Loca. Aquella noche, como todo un siempre, estaba acompañado de su eterna y fiel enamoradita Ingrid.

De inmediato Manuel Fernando recordó cuando conoció definitivamente a Danni en el USO NAPOLI, mientras firmaban sus nombres y escribían mensajes en las paredes de pino de aquella pizzería de Urdesa.

De pronto Manuel Fernando le preguntó:

-¿Dónde van a surfear mañana?

Y Joey le respondió:

-Danni sólo quiere surfear en Chuyuipe, porque tengo doce años, pero yo le digo siempre que ya estoy listo para ir a correr olas en Paco Illescas.

Entonces Manuel Fernando, con una sonrisa en el rostro más de sorpresa, le dijo:

 -Bien, entonces yo también iré a Chuyuipe. Mañana nos veremos allá. Oye, ¿dónde está Danni?

Y Joey le dijo:

 -Ahí, ¿no lo vez?, en la pista, patinando con Doménica de la mano.

-¡Pero qué perro!-dijo Manuel Fernando al borde de lanzar una carcajada burlona-.

-¡Mira quién habla!- le dijo Joey-

-Ni digas nada- le respondió Manuel Fernando rapidísimo- que ya veo que tú vas por el mismo camino.

Y entonces Nicole se puso más roja que de costumbre. Parecía que había enrojecido hasta la punta del cabello. Mientras que Joey se quedó completamente mudo porque no sabía qué responder, aquella respuesta lo había cogido por sorpresa y lo dejó mudo.

Manuel Fernando dio media vuelta y se fue a sentar a las gradas para ver el show. No quería saber nada de patinar porque estaba completamente cansado de surfear. Todo el día se había pasado corriendo olas, primero en el callejón del Miramar y luego –con marea llena- en Paco Illescas.

Desde donde estaba, podía ver a su mejor amigo dar vueltas y vueltas, junto a Doménica, que se deslizaba rítmicamente, bajo los acordes de una melodía de Journey.

De pronto llegaron Joey y Nicole, con la comida, y todos se pusieron a comer los deliciosos hot dogs, a beber las coca colas, a comer las papitas fritas y el canguil con calma, menos Joey, que siempre tenía un hambre de náufrago, tal vez era porque se encontraba en plena edad de desarrollo.

Después de un rato llegaron de patinar la parejita, Doménica, estaba toda sudadita y la enamorada de Manuel Fernando le dijo que se pusiera su abrigo para que no pesque un resfrío. Doménica aceptó y se colocó la chompa del Liceo Panamericano.

El cielo negro y estrellado se extendía por todo lo alto del Roller Vito. La música seguía sonando en los parlantes deleitando tanto a jóvenes como a saludables padres de familia, que llevaban a que aprendan a patinar a sus hijos pequeños.

Danni le preguntó a su hermano que dónde estaba su comida y Joey se la pasó todavía caliente, entonces, partió el hot dog por la mitad con mucho cuidado y le ofreció a Doménica la mitad. Ella lo rechazó porque había salido de la casa comiendo mucho, pero le dio las gracias a Danni y para no molestarlo- para ella era muy importante no decepcionar a su enamorado-, le dio una probadita al hot dog, mordiendo la puntita.

Joey había terminado de comer lo suyo y viendo que Nicole también había terminado, lo pensó un momento lleno de dudas, cogió valor y le preguntó:

-¿Quieres ir a patinar conmigo?

Y Nicole le respondió:

-No sé patinar y tengo miedo de caerme.

Joey no sabía si era un rechazo o si realmente Nicole no sabía patinar, así que se quedó un rato en silencio, lo pensó todo de nuevo, se volvió a armar de valor y luego le dijo:

 -Bueno yo te enseño, y si veo que te vas a caer yo te apaño, no te preocupes.

Entonces Nicole volvió a enrojecer y miró a Doménica, y ella le dijo con la mirada que ¡adelante!, que se lanzara a la pista que era superchévere y divertido patinar acompañada con la música a todo volumen.

Entonces los dos pequeños adolescentes de doce años empezaron a bajar las escaleras y se fueron a colocar los patines.

Entretanto Manuel Fernando comenzó a hablarle a Danni sobre el último chisme que se esparcía de boca en boca y que trataba sobre una playa en Manabi, que escupía unas olas increíbles, tan largas como las cuadras en la yoni.

 -¿Cómo se llama esa playa?- le preguntó entre asombrado y medio incrédulo Danni a su amigo.

Y Manuel Fernando le dijo con una sonrisa de superioridad en su rostro:

-Se llama Canoa, y es totalmente primitiva, completamente virgen, y lejos de todo el mundo. El límite de todos los límites. El fin del mundo, brother.

Entonces en la cabeza de Danni se imaginó el antiguo y primitivo mundo de Heródoto, tan plano como la mesa de centro de la casa de Ballenita, y el paisaje de Canoa al borde de todo lo conocido por los surfistas, y al otro lado la nada, el vacío, el fin del mundo hasta entonces conocido por los habitantes de Urdesa, Miraflores, Los Ceibos y El Centenario.

Entonces Danni le preguntó a Manuel Fernando:

 -¿Cuándo piensas viajar allá?

-Pronto, y si quieres te aviso para que te unas con Joey.

-Está bien-dijo Danni- después de todo podemos ir sin que Joey se meta al agua, ¿qué tal es la resaca allá?

-Tiene que ser tremenda. Me dicen que en Canoa, desde la playa, cuando entras al mar das dos pasos y ya estás mar adentro.

-No importa, brother. Después de correr olas en Montañita y LA FAE no creo que Canoa sea algo que me sacuda mucho.

-Me dicen que hay que remar bastante, tanto por la distancia como por la corriente, pero que lo mejor de todo es la corrida que es espectacular e increíblemente larga. Son cuadras y cuadras de ola y luego tienes que regresar hasta donde están tus cosas montado en un burrito o buscar que te lleve alguna camioneta o una Chichera.

-¿Tan larga es?

-Así de larga, brother, y lo peor de todo es la corriente, que no te deja avanzar.

Entretanto Joey y Nicole empezaban a dar los primeros pasitos dentro de la pista del Roller Vito, y Nicole se le agarraba fuertemente del fornido brazo a Joey, y éste se empezó a sacudir por un repentino ataque de risa al ver el miedo que tenía su amiga y ella nerviosa le dijo:

 -No te empieces a reír que nos vamos a caer.

Y Joey trataba de aguantarse la carcajada, pero ésta era un torrente inaguantable que se le venía subiendo desde el diafragma hasta el pecho y la garganta. Hasta que finalmente Joey se rió tanto que se resbaló y los dos fueron a dar al suelo.

Nicole contagiada con la risa de Joey, le dijo medio avergonzada:

 -Te lo dije. Ya ves. Mira que todo el mundo nos está mirando. Déjate de reír y ayúdame a levantarme.

En las gradas Doménica le dijo despacito a Danni en el oído:

 -Ahora sí puedes seguirme contando la historia del principio de la vida en el mundo.

Y la enamorada de Manuel Fernando le dijo a Doménica:

 -¿Qué cosa, qué cosa, de qué hablan?

Y Doménica le explicó.

 -Danni sabe una teoría increíble sobre el origen de la vida en el planeta y le digo que me siga contando la historia. Él la interrumpió porque teníamos que venir acá, pero ya me dejó intrigada y le digo que continue.

-Sí, Danni, descarga, descarga, que tú sabes descargar unas buenas notas-le dijo Manuel Fernando a Danni-.

-¡A ver!, cuenta tu historia –le dijo Ingrid a Danni—

-No la van a entender porque ya en Ballenita conté el principio y si la cuento desde el principio resulta larguísima y Doménica se va a aburrir-dijo Danni mientras con la mano le acariciaba la barbilla a su enamorada-

-¡Entonces cuéntala desde donde te quedaste!-dijeron todos en coro-.

-Bueno-dijo Danni no muy convencido y pensó que el ruido de los parlantes era excesivamente alto, y que le impediría a ellos escucharle claramente-. Me quedé en que el Caos se hundía con la aparición de la luz y la Tierra paría a Urano, que se convertía en su esposo. Éste no sólo creó a los uránidas sino que creó monstruos y al final empezó a arrojarlos al Tártaro, un lugar tenebroso situado en los infiernos, tan distantes de la tierra como ésta del cielo.

Gea, harta de esta situación produjo en su seno el hierro y con él fabricó una guadaña. Luego llamó a sus dos hijos Titán y Cronos para que acepten la terrible oferta parricida de matar a su padre Urano. Al final después de soportar tanta opresión el hijo menor, Cronos, le hace un gesto afirmativo a Gea su madre la Tierra, y un día lo emboscó a Urano y lo cortó y recortó con la hoz. Los pedazos de Urano, Cronos, los arrojó al mar y después de flotar aquellos pedazos por largo tiempo, salió de este desecho una blanca espuma que dio origen a la diosa Afrodita, la más bella de todas las diosas y la diosa del amor, que más tarde sería elegida la diosa más bella por el apuesto Paris y como recompensa él tendría el corazón de Helena de Esparta y al secuestrarla se iniciaría la guerra más famosa de la historia de la humanidad: el asedio a la ciudadela de Troya, pero eso es otra historia…

Danni continuó su relato:

Otros mitólogos lo consideran a Urano un soberano activo e ilustre. Lactancio y Diodoro Sículo afirman que Urano fue el primer monarca que reinó sobre los hombres, y que sus súbditos eran los Atlantes, pueblo civilizado, pero rodeado de bárbaros. Se decía de Urano que reunió a pueblos errantes por los bosques y valles y les enseñó a erigir ciudades, cultivar la tierra y a conocer el curso de los astros.

Luego viene la nueva dinastía de Cronos y Rea.

 –Ya me aburrió ese cuento-dijo Manuel Fernando-.

-Entonces me callo-dijo Danni-.

-Mejor sería que les contaras a las chicas el día que cerraron y la despedida del restaurante LA CURVA, donde trabajaba ese moreno tan DISCO, con el afro aquel, y que siempre ponía las canciones de los HEATWAVE.

-No sigue, sigue con tu historia-suplicó Doménica.

-No, ya vámonos que se hace tarde- dijo Ingrid-. Quiero llegar al edificio COSTA BELLA y bañarme para sacarme esta humedad.

-Sí, vámonos, que mañana hay que surfear en la ola cagona de Chuyuipe- dijo Manuel Fernando-.

-¡Cómo!, ¡vas a surfear en Chuyuipe!

-Sí, allá nos encontramos y luego hablamos bien para organizar el viaje a Canoa, ¿sí?

En eso llegaron Joey y Nicole todo sudaditos y magullados, y preguntaron que qué pasaba, si ya era hora de regresar, y Danni les dijo que sí. Nicole le respondió entre divertida y triste.

 -Yo la estaba pasando tan bien.

Cuando todos estuvieron afuera fueron al parqueadero a subirse en el Land Rover. Mientras estaban paseando por los arrabales de Salinas, Doménica le dijo a Danni:

 -¿Cómo están de víveres, tienen comida?

-La verdad es que hoy fue la última lata de sardina que consumimos.

-Entonces vamos a la casa para sacar plata y comprarles algo.

Cuando llegaron a la casa de Doménica, les salió a recibir la madre que era una señora distinguidísima y vestida con un traje verde y floreado, muy hawaiano, que le llegaba hasta los tobillos, y era igualita de bella que Doménica.

Ella los hizo pasar a los chicos Russo hasta donde se encontraba el papá que se hallaba en un cuarto de juego de salón, jugando al poker con unos amigos.

La televisión estaba prendida y estaban dando EL GRAN CHAPARRAL.

Doménica le dijo a su madre lo que pasaba con su enamorado Danni, y ella encantada, fue a buscar su cartera de donde sacó los sucres necesarios para hacer la compra en el supermercado TODO.

Mientras tanto el papá de Doménica al ver a Danni le preguntó si jugaba a las cartas y Danni le respondió medio intimidado:

 -No señor.

Luego le preguntó si jugaba squash y Danni le dijo:

 -Sí, señor en el Guayas. Todos los jueves por la noche, señor.

El papá de Doménica se quedó mirando a Joey y le preguntó:

 -¿Tú también eres surfista?

Y Joey le contestó:

 -Eso intento, señor.

-¿Y ya fumas cigarrillos, hijo?

-No señor, mi hermano es evangelista y yo soy mormón y no fumamos nada- le dijo Joey-.

-Eso está bien-respondió el padre de Doménica-. Y luego dijo:

-Ya se pueden despedir que ya viene la mamá.

Y en coro los muchachos Russo dijeron:

– Bueno, señor y muchas gracias por todo.

De la casa de Doménica fueron directamente al supermercado TODO, y Doménica representaba exactamente igual el papel de su madre, que tantas veces había visto desde chiquitita, y con una lista, compraba latas de atún, leche Indulac, botellas de vidrio con leche chocolatada ILESA, colas barrilitos Ok, supanes, latas de sardina, arroz, huevos, sal, aceite comestible GLORIA, piezas de carne y pollo, gelatinas, leche en polvo,  carbón, funditas de fresco solo, pescado fresco, camarones, verdes, maduros, café, azúcar, velas y unos cinco botellones de agua.

Luego se fueron de regreso a Ballenita.

En el camino de vuelta, y después de pensarlo mucho, Danni cogió valor y les plateó una idea revolucionaria en aquella época a Doménica y Nicole: si es que era posible que sus padres les dieran permiso para viajar a una playa en Manabí llamada Canoa.

 -¡A Canoa en Manabí! – Gritaron las dos en coro, completamente horrorizadas-.

-Nuestros padres nos matan. Ir solitas o con unos amigos hasta el fin del mundo. No, simplemente, nuestros padres nos matan. Tú qué dices Nicole –le preguntó escandalizada Doménica-.

-Tendría que irme a escondidas, ¿cuánto tiempo vamos a estar allá?

-Tres días-dijo Danni-.

-¡Estás loca, Nicole, tu padre es capaz de buscarte hasta con helicópteros!

-No es para tanto- dijo Danni-, si vamos a llegar a un hotel, me supongo, no creo que Manuel Fernando nos valla a meter en una carpa a todos. Manuel Fernando dice que allá las olas son gigantes, la corriente es fuertísima y su extensión es de varias cuadras.

-¿Podré surfear yo?-preguntó Joey-.

-¡Estás loco!, para surfear en el fin del mundo tienes que ser un experto en correr olas en Montañita y LA FAE y tú ni siquiera has corrido en Paco Illescas.

-¡Por fa, por fa!- dijo Joel, no muy seguro de querer meterse a correr olas en Canoa-.

-Entonces si te vas a poner así, te quedas en Ballenita.

-¡Estás loco!- le dijo Doménica-, y quién lo va a cuidar a este niño si es loquísimo.

-Entonces no hay viaje a Canoa y todo se va a la mierda-dijo Danni-.

-Pero no seas tonto, anda y quédate mirando, ¿cuál es el problema?- le dijo Nicole a Joey-.

-Tú no entiendes porque no surfeas. No conoces la sensación y la necesidad que ésta provoca.

-A mí me parece sensato lo que dice Nicole. Anda y quédate sentado en la playa, después podrás meterte cuando ya hayas dominado las playas que dice Danni.

-Ahí sí, tú le sigues la corriente en todo a Danni. La verdad es que yo tengo mejor físico que Danni, esa es la verdad-dijo Joey-.

-Podrá ser-dijo Danni-, pero en Chuyuipe; ya te quiero ver metido cogiendo olas en LA FAE, ahí te quiero ver, ¡te ahogas en las barredoras, cojudo! Sólo en la ola salvaje de Paco Illescas te estarías cayendo y dejándote revolcar hasta la orilla hasta ahogarte una y otra vez, ¡te lo juro por nuestra santa madre!

-Está bien no surfeo nada, nada de nada, pero llévame a Canoa, ¡por favor!

-Trato hecho-dijo Danni satisfecho-.

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2 responses to “De Chuyuipe a Canoa (segunda entrega)”

  1. Edison Delgado Yépez says :

    Doris
    Aún ahora cuando ya nada queda de lo que alguna vez fuimos
    y cuando me despierto en medio de las frías madrugadas
    cuando toco el piano para otras y vuelvo a ver tu rostro
    cuando me pregunto el porqué no te puedo dejar de recordar
    aún ahora me persigue el dolor de tu amor
    el tiempo en vez de curar la herida de tu amor sólo me responde que es imposible
    en medio de la noche camino perdido y esperando volverte a ver
    eras tan dulce verte dormir cuando nacía la mañana
    así vivo perdido en medio de estas pasiones incontenibles
    aún ahora cuando ya creo que al fin te he olvidado
    la tempestad, el vacío de tu ausencia, el insoportable dolor de no volverte a ver
    así pues dime cuándo vas a volver
    no me respondas con el silencio de un piano lejano, o con el perfume de una rosa krsna
    dime pues de una buena vez cuando tu recuerdo me va a dejar de torturar
    aún ahora cuando ya nada queda de lo que alguna vez fuimos
    quiero volverte a ver otra vez

  2. Edison Delgado Yépez says :

    Nicole
    Caminas extraviada igualita que su mami
    no sabes, ni siquiera te imaginas que existo
    eres mi hija y nunca has escuchado de mi un te amo
    eres mía porque así lo quiso tu madre
    hare krsna, hare krsna, hare krsna
    mi pequeña sol vestida como una socialista
    caminando en medio de la nada
    sin una correcta identidad, sin nada en qué soñar
    no sabes nada de nada y tu pelo rojizo vuela con el viento
    mi dulce Dios que los ángeles siempre te guarden
    pequeña y regordeta como papá y mamá
    dulce y tierna como mi amor
    llena de pecas como la pasión de mi voz y de mi corazón
    cocinas deliciosos menjurges que nunca probaré yo
    te escribo poemas que nunca leerás vos
    que nunca escucharás cuánto te amo pequeña flor
    hare krsna, hare krsna, hare krsna
    sos la perfecta personificación del amor
    como el que sentí por tu madre en su momento un chico loco como yo

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