Tag Archive | HORROR

ante el cotidiano horror

Nos acercamos a ver un título amarillista en un periódico popular: joven mata a cuchilladas a su madre… y un hombre que también leía la noticia nos corroboró que era cierto, pues el año pasado su propio sobrino de 20 años había matado a su madre (es decir la hermana del hombre que nos hablaba) de 80 puñaladas bajo la influencia de la tabla OUIJA. Acabo de encontrar la noticia, es real (en citytv hablan de la drogadicción del joven, pero nada de la ouija), el señor también nos aseguró que el informe policial eran 30 puñaladas (como aparece en el medio) pero que su familia pudo contar más de 80 . También acabo de ver varios casos alrededor del mundo de jóvenes que matan a sus madres porque ven en ella el demonio después de practicar la ouija . Esta sucedió en España: http://www.20minutos.es/noticia/2599925/0/mata/madre/vigo/ A veces me siento en una trama de suspenso, con las pistas ante la vista, pero sin poder comprender nada, entonces como Kurt Wallander supongo que la respuesta está ante lo que no veo. Tal vez lo que no veo sea más revelador que lo que está a la vista. Nos preguntamos con K, ¿por qué estas muertes a cuchilladas tienden a tener tanta cizaña como para no bastar unas cuantas heridas sino que tienen que ser tan numerosas? Ella dijo algo que me quedó tronando en el cerebro.  Sentí el chasquido de la sangre mientras el filo atravesaba la piel y la dejaba para volver a rasgar.  ¡Chas chas chas!  El hombre se despidió con una sonrisa triste y nosotros quedamos a la merced del horror.  Siento que, en estos casos, no creer es propio de tarugos; pero tampoco puedo dejarme vencer por la superstición. Debo ser racional como David Cangá. Todo esto debe tener origen en los organismos macrófagos que se alimentan de la miseria humana. Prefiero ser un investigador obstinado a un borrego comepalomitas de la propaganda cientificista.

 

Rezagos de un mundo en extinción

Caminando por la ciudad de Quito me encontré dos locales que me transportaron 15 años atrás y ambos me produjeron una inmensa nostalgia.

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El musical porque en Bogotá se cuentan pocos lugares que aún sobreviven y cada vez desaparecen bajo la mirada indiferente de todos.
Sonaba you learn de  Alanis Morissette y sentí que volvía a tener 18 y el acné reaparecía con todo su  furor.

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Tunel temporal

Los cds no pasaban del 2005 y fue un túnel temporal por el que me sumergí durante minutos.

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Vinilo de banda punk

Como bien saben, Philip K. Dick fue vendedor de discos durante su juventud, de hecho fue su único trabajo durante 4 años mientras sus compañeros escritores iban a la universidad él alucinaba con los discos de Mahler y puedes imaginarlo como un melómano entusiasta que podía hablarte de toda la historia de un músico con el fin de que compraras su disco. Esto se refleja en muchas de sus novelas y cuentos, en los que de súbito empieza a desvariar sobre la armonía en una persecusión interestelar.

Hoy día Philip K Dick joven estaría sin trabajo y los fariseos de la ciencia ficción dirían que es un autor de segunda por hablar de algo tan estrambótico como discos musicales en lugar de querer salvar el mundo.

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Philip Dick

El segundo lugar fue una tienda de videos.

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Otra reliquia de un pasado perdido. Me sentí en el parque jurásico de los objetos culturales por los que ya nadie da un peso. Hace unos años trabajé en uno de estos locales de alquiler de video y acumulé muchas historias que impregnan parte de mi visión del mundo, mucho más que un seminario de epistemología de la investigación en ciencias humanas.  El jefe era un gilipollas que no hablaba sino escupía. De los peores imbéciles. Pero casi nunca lo veía y terminé dejándole tirado el puesto. Así que tenía todo el tiempo del mundo para ver películas bodrio de ciencia ficción, terror, drama y comedia. No había cine arte y a quienes me preguntaban los dirigía a donde mis amigos de art dvd cuya colección me brindó el mejor y más global panorama de cine hasta que a  los idiotas del ministerio se les dio por confiscarles las películsd cuya distribución no estaba autorizada en el país (o sea el 80%) y lamentablemente los condenaron a ser una videotienda mediocre más hasta que se fueron.

Descarga sónica homenaje a los sonidos de horror del maestro Carpenter @radioaleta

crédito: retropromenade

crédito: retropromenade

Si, al igual que  quien  escribe estas líneas descarnadas, son amantes del buen horror de los años ochenta (el mejor terror de todas las épocas para algunos) he aquí un programa de Descarga Sónica Libre del profe Luis Fernando Medina, dedicado al maestro del terror ochentero John Carpenter:

Escuchar Descarga Sónica: UN RADIO DESCARGA SÓNICA

Descripción de programa: Atmósferas de sintetizador, suspenso cinemático y experimentación con un sabor a los años 80 hacen parte de esta Descarga sónica libre con la compilación del sello de internet “retropromenade” dedicada al director de cine y músico John Carpenter. Una selección de libre descarga de varias bandas que rinden homenaje al director de cine estadounidense quien al musicalizar sus propias películas, se convirtió en uno de los pioneros del sonido electrónico propio de los sintetizadores digitales primigenios de finales de los años 70 y los años 80.

Enlace para descarga de disco (tienen que enviar su correo electrónico y poner el precio que puedan aportar al disco, pueden poner desde 0.00 y por eso Luis F. Medina lo pone como descarga libre):

https://retropromenade.bandcamp.com/album/carpenter

Disfruten pues, criaturas del mal:

AUTOPISTA AL CIELO (Paco de Lucía alcanza a Cirilo Macanaki)

Con motivo al lamentable deceso de Paco de Lucía reproducimos esta nota de la AGENCIA NOTICIOSA ORBITAL (ANO) sobre  uno de sus guacharaqueros más queridos, que seguramente lo acompañará desde hoy en esa autopista al cielo.

Cirilo instantes después de haber quedado ciego.

viernes, 23 de septiembre de 2011

ANO- NEW YORK. Entraron las guacharacas y con su retumbar se aceleraron los neutrinos y tras los neutrinos huyeron los últimos rayos de luz. Cirilo Macanaki, natural del Congo, enceguecía en medio de su presentación musical en el Madison Square Garden, en el corazón de la capital del mundo. Gritó, pero de júbilo, al no tener que volver a ver a esas bestias blancas que lo apresaron en las riveras del río de su patria. Desde que llegó a la civilización occidental no hizo otra cosa que repetir para sí y sus interlocutores: “el horror”, mientras percutía el bongó con la ira suficiente para superar la velocidad de la luz. Ninguna maravilla es para siempre y hoy 23 de septiembre se ha decidido dejar libre al negro ciego en mitad de la jungla. Él arrugará su naricita como percibiendo su origen natal pero ya será muy tarde y los caníbales tendrán su festín. Después de volver de esa dimensión a la que lo llevó el haber superado las teorías de Einstein dijo que todo lo que había visto desde ese otro universo fueron gorilas en la niebla. Retumbará Africa. Retumbará el Madison Square Garden, y sobre todo, retumbará mi corazón.

fuente: ANO

El arte de arruinar películas, no con spoilers… con lógica

La película que tal vez  Neil deGrasse Tyson quiso que viéramos

La película que tal vez Neil deGrasse Tyson hubiera escrito

Se ha vuelto algo común que mientras se está  en el cine, disfrutando una película de ciencia ficción, sentado al lado de uno está el típico sabelotodo, muchas veces proveniente del mundo de la ciencia, gruñendo, con las dos manos en la cabeza, en ocasiones con arrebatos histéricos que le hacen escupir las cotufas, y gritando  a todo pecho: ¡Eso no es posible, joder, si eso cualquier estúpido sabe que no se puede físicamente, al menos en esta fracción del Universo!  Algunas veces, aceptémoslo, somos ese típico sabelotodo, sobre todo cuando vamos con prejuicio a ver un éxito taquillero que no concebimos por qué le gusta tanto a la gente. ¡¡¡Pero si un simple pinchazo de una araña no puede transformar la estructura genética de alguien para volverlo un maldito Spiderman!!!! Entonces los amigos con los has ido al cine te ofrecen sus bebidas o palmean la espalda para que te relajes.

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Bienvenida a septiembre por Clive Barker en Hellraiser

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Fragmento de la novela Hellraiser (The Hellbound Heart) de Clive Barker, 1991. (Sin Spoilers)

Las estaciones se desean unas a otras, como los hombres y las mujeres, para poder curarse de sus excesos.
La primavera, si pervive más de una semana a su tiempo, empieza a ansiar al verano para dar fin a los días de promesa perpetua. El verano, a su vez, pronto empieza a sufrir por algo que sacie su calor y el más suave de los otoños se cansará al fin del refinamiento y suspirará por una escarcha rápida que mate su fecundidad.
Incluso el invierno, la estación más dura, la más implacable, sueña, a medida que avanza febrero de puntillas, con la llama que dentro de poco lo derretirá. Todo se cansa con el tiempo y empieza a buscar cierta oposición para salvarse de sí mismo.
Así que agosto dio paso a septiembre y no hubo muchas quejas.

Hellraiser
Traducción: Marta García Martínez.
Barcelona, La Factoria de Ideas, S.L, 2008.

 

Murió Richard Matheson, mi amor. Es hora de volver a casa.

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Iba manejando por la ruta perdida cuando en la radio empezó a gritar el enano: “y se siguen yendo los grandes”. Entonces me enteré que había partido Richard Matheson. Matheson  fue un escritor y guionista estadounidense de fantasía, ciencia ficción y terror. Autor de célebres historias como “Soy leyenda”, “El hombre menguante”, “El examen” y  “Pesadilla a 20.000 pies”. Reconocido, sobre todo,  por su tono melancólico en la ciencia ficción. Ahora el enano empieza a confesar en la radio que alguna vez él fue un gusano que manejaba por la ruta perdida cuando en la radio empezó a gritar el enano: “y se siguen yendo los grandes”. Entonces, siguió el relato el enano, empezó a menguar como las esperanzas, y mientras lo hacía se dirigió a una vieja estación de radio, creyendo que iba a desaparecer por la rapidez en que disminuía de tamaño y solo alcanzó a llegar hasta el micrófono para gritar: “y se siguen yendo los grandes”, contar su historia, y desaparecer, mientras recordaba el tono melancólico de Soy leyenda de Richard Matheson, que en paz descanse.

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