Tag Archive | soledad

El pájaro voló del nido de los cucos

Cara paja photo 5nuhq1.gif

La procrastinación adquiere un estatus legal según nuestro código laboral: razón por la cual desde este mismo instante, esta empresa de sentido humano, brinda a sus trabajadores y colaboradores la posibilidad de una licencia temporal remunerada con ocasión del período de lactancia.

Laiseca y su chancho

leyseca chand

 

Viernes de coquetería y sexo ajeno. Alberto Laiseca aún no se rinde y sigue el flirteo más tierno con la muerte, en este caso, personificado por una niña a la que le toca la cabeza y le dice: chanchito.

Ella escribe poemas y de alguna manera quiere que estos le gusten al viejo con cara de chino triste.  Pero él no piensa sino en su sándwich que se enreda entre sus bigotes y la cerveza que bebe en medio de ese jardín porteño.

 

Aguirre, la ira de Dios y de Kinski

Klaus_Kinski_en_Aguirre

Con el inicio de las fiestas navideñas comienzan las resacas más terroríficas; a medida que se acerca el final de año, se acrecienta el vacío. Las bocas secas y el dolor de cabeza se generalizan y hasta el discurrir de los automóviles es como el de los escarabajos vencidos por el espanto de haber nacido y tener que cargar estiércol. Es por ello que hoy, lunes feriado en algunos lugares de América Latina, hacemos un pequeño homenaje a este inicio de resacas machas con la furia de Klaus Kinski al encarnar a Aguirre y sus sueños de conquistador y buscador de maravillas:

 

 

Bigotes, sueños y divorcios (crónica)

WP_20141104_004

Las soluciones jurídicas son la venganza Moctezuma y los divorcios ya no valen tanto: novecientos pesos mexicanos equivalen a sesenta y seis dólares con cuarenta y dos centavos. Lo costoso es el envejecimiento, la semejanza con un Pepe Grillo cantador de su silencio entre prostitutas de piel furiosa que lo ven como un rabino con senos de manatí. En México D.F las calles Europa y África están separadas por la avenida Pacífico y , a un costado de ella, aparece la oferta; los turistas, abundantes en el barrio Coyoacán, no se percatan, ni siquiera las parejas que entonan los cantos de la sexualidad fracasada y los deseos ocultos por gentes desconocidas. Quizá en las noches, cuando se tiren a dormir dándose las espaldas, sueñen con finales matrimoniales. Yo soñé una mujer con bigotes, una paisana de Stalin, pero no tenía el mostacho del soviético, ni siquiera el de Trotsky, semejaba el de Frida Kahlo (el Mickey Mouse mexicano); movía sus labios bajo la sombra de sus delgados pelos y emitía discursos en alguna plaza atestada de espíritus obreros dispuestos a degollar a cualquier troglodita que carezca de conciencia de clase. Me hubiera gustado más el bigote de Stalin o de Trotsky pero los lugares y sus cosas contaminan hasta tus sueños.

Tristeza, soledad y rock and roll (Héroes Decadentes – FVR)

Héroes decadentes

 Francesco Giuseppe Vitola Rognini

Hoy presentamos:

Tristeza, soledad y rock and roll

Ilustración Roberto Rodríguez “Hereje”

Ilustración Roberto Rodríguez “Hereje”

Ya no se lee como antes, eso dicen las encuestas. Dudo que antes se leyera demasiado, quizás lo que han cambiado son los hábitos de lectura. Los filósofos no producen lecturas apetecibles para los jóvenes de hoy; estos prefieren otros modelos de conducta y pensamiento.

Aquí entran a ocupar un puesto de importancia personalidades invitantes a la libertad, como los cantantes de rock. Sus vidas representan la búsqueda de sentido personal que estos tiempos requiere.

Música en español e inglés ocupan la atención. El poeta es cada vez menos escuchado, mientras el roquero genera la euforia entre las jóvenes usando el poder de la palabra. Unos cantantes lo aprovechan mejor que otros. Se ganan la vida cantando en el libre mercado, como productos de su propio deseo y de las ocurrencias de los productores.

Leer Más…

Martín el zapatero, un relato de Tolstoi animado en los Estados Unidos

tolstoi-e1283042216189

El Señor puede valerse de los ratones para enviar sus mensajes y llegar a los ancianos que quieren morirse; Martín Zapatero es un relato de Tolstoi, llevado a la pantalla por el director norteamericano Will Vinton, en donde la presencia divina se atisba en cada ser humano y saca al zapatero del océano de su amargura al punto de hacerlo creer un cachorro y aullar en medio del devastador invierno ruso. Este trabajo, además de la animación, cuenta con el testimonio de Alexandra, una de las hijas de Leon, que afirma que este relato fue considerado por su padre como una de sus obras cumbre, mostrándonos así una postura ante la escritura y literatura muy distante de las aspiraciones meramente estéticas de muchos de sus epígonos:

La vida Corta

 

Por Fernando Suárez-Obando

Kelly Borsheim

I

 

Cuando cumplió los 17 años, Marcela pidió puesto en el Restaurante, ella no tenía hoja de vida ni experiencia, solo tenía hambre. Durante 11 años recibió una educación pobre, básica y esencialmente castrante que le dio un cartón de bachiller, en otras palabras, recibió una educación que la entrenó en lectoescritura pero no le dio la oportunidad de pensar. La Señora Julia, la madre de Marcela, era conserje de un edifico de apartamentos, casas de familia, hogares de gente de bien de la patria granadina, gente con licencia para pisotear.

El Restaurante se especializaba en comidas rápidas y ofrecía una presentación novedosa de las comidas, alineada en la corriente orgánica y saludable, una oferta adornada con las florituras y la cursilería de la nueva era. Todo un éxito en los círculos de la gente de bien.

La dueña del Restaurante era una ricacha que cambiaba de negocio según las tendencias del mercado, así que la dama tenia experiencia en diversos negocios como las guarderías de perros, las joyerías, el multinivel, salones de fiestas infantiles y otras estafas y estafitas adoradas por el esnobismo.

Pero este parecía ser un negocio para quedarse, algo que perduraría y que le daría empleo a siete mujeres madres cabeza de familia y a una jovencita, la hija de la conserje del edificio vecino. El edificio de la conserje era una torre de ladrillo impoluta donde la gente era adorada y feliz y repuestica y gorda y todo lo que la gente de bien adorna con vidrios polarizados y omisiones explícitas e implícitas a lo que algún folclorista llamó “los mitos de las normas de tránsito”.

Leer Más…

A %d blogueros les gusta esto: