CONVOCATORIA CROSS-GENRE CRÓNICAS DE LA FORJA

La revista literaria virtual CRÓNICAS DE LA FORJA ha abierto la recepción de originales para CRÓNICAS DE LA FORJA Segunda época N° 3, dentro de la modalidad de Géneros híbridos. Los textos deberán estar escritos en español y jugar con el entrecruzamiento de géneros que se sugieren en la imagen.

 

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Reseña“Lucía sin luz”, de Gustavo Caso Rosendi (ediciones El Mono Armado, 2016). Por Leandro Alva

Sería muy sencillo afirmar que este libro se adentra con singular eficacia en los recovecos de la relación que urdieron el autor y su madre a lo largo de sus años de coincidencia sobre esta tierra.

Sería muy sencillo hacer un rejunte de fundamentos psicológicos y convocar a Edipo para esclarecer cuestiones íntimas de la problemática familiar y su reflejo en el ámbito poético.

Sería muy sencillo caer en el elogio fácil porque, de hecho, nos encontramos ante uno de esos libros que, desgraciadamente, no aparecen con la frecuencia esperable; un trabajo tiernamente filoso, por momentos cruel hasta el desgarro que permite abordar el vínculo madre-hijo sin tapujos ni condescendencias.

Por todo eso, el asunto no es tan sencillo.

 

Desde la cita que abre el poemario, Gustavo nos desconcierta con algunos versos de “La sonrisa de mamá”, clásico indiscutido de Palito Ortega. Y uno no sabe a qué atenerse porque ese toquecito kitsch nos deja más indefensos frente a las páginas que se nos vienen encima, nos ablanda un poco para luego darnos una caricia rugosa y persistente que nos transporta desde la calidez y la comodidad intrauterina hasta el destierro en la intemperie posterior, definitiva. “Mi territorio ha ido a parar a la basura”, exclama el poeta cuando atraviesa la línea que divide ambos mundos. A partir de ese momento, los tiempos se invierten y se superponen, en un juego de espejos donde el autor, finalmente, pasa a ser la madre de su madre.

De movida queda claro que la cosa no va a ser fácil; un “pecho agrio” será el alimento que más a menudo le va a ofrecer su progenitora, cuyo nombre-título se escabulle hasta el sexto poema, no así su presencia, que se respira desde la primera frase. Porque se habla tanto de la madre como de la ausencia de la madre, de su amor y su cuidado como de su falta de amor y su falta de cuidado. Lucía parece no haber sido una mamá perfecta (ninguna lo es, a fin de cuentas) pero el autor no tiene ningún reparo en confesarlo desde la honestidad más despojada. Y eso es un logro, un gran logro. “Sería muy fácil odiarla,  –escribe Caso Rosendi- pero tomo el camino más difícil.”

 

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Finlandia hablará español en la Worldcon 75

La Convención Mundial de Ciencia Ficción (Worldcon), es la más importante y prestigiosa convención del género en el mundo, y es la anfitriona de los famosos premios Hugo. Este año, la versión número 75 se llevará a cabo en Helsinki, Finlandia, coincidiendo con la celebración en ese país del centenario de su independencia.

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Los hispanohablantes tenemos nuestro espacio en esta edición de la Worldcon:

Para comenzar, la escritora peruana de literatura erótica Nastia T tiene dos paneles. El primero es el miércoles 9 y se trata de Queer pirate smut fantasy. Al día siguiente hablará sobre el arte de escribir literatura erótica. Ambos paneles son a las 9 de la noche y serán  exclusivamente para mayores de edad.

El jueves 10, el destacado artista gráfico uruguayo Matías Bergara está recargado con un panel y un taller. El panel se titula Visiting Kalevala heritage from a North American standpoint y el taller es Sketching. El sábado se encontrará firmando libros. Matías es ilustrador, tanto para cómics como para video juegos. Entre sus trabajos  más destacado se encuentra el que hizo para Odd and the Frost Giants de Neil Gaiman.

También el jueves se presenta la mexicana Nelly Geraldine García Rosas (México) en el panel sobre los Mumins, infaltable en una convención de género en Finlandia. Nelly ha publicado sus textos en Clarkesworld, The Apex Book of World SF 3 and She Walks in Shadows.

Desde Perú llega el artista gráfico César Santivañes, quien participará en dos paneles. El primero es el jueves 10 y se titula Cape not included. El segundo es el viernes 11 y se trata de Graphic story Hugos over the years. César es conocido en el Perú por su cómic de ciencia ficción “Panóptica”.

También presente se encuentran los españoles Álvaro Zino Amado y Cristina Macía.

Álvaro Zino ha escrito junto a Robert Silverberg el libro de entrevistas Travelers of the world, el que fuera finalista para El Hugo y el Locus. Él estará en los paneles Healthy lifestyles for writers (viernes), Beyonds the book review and Hard SF at the movies (sábado)

Cristina Macía no necesita presentación. Es una persona muy activa en el fandom español y su trabajo más conocido como traductora es el de la saga de Georges R.R. Martin “Canción de fuego y hielo”. Ella participará el viernes en un panel sobre el papel del traductor, el sábado en “Lost in translation of SFF” y el domingo en A Song of Ice and Fire: Same Novel, Multiple Languages.

Finalmente el sábado la escritora peruana, radicada en Finlandia,  Tanya Tynjälä tiene un día recargado pues participa en tres paneles: Fandom as a way of Cultural Adaption, Feminist and Queer Readings of Fantasy Tropes y Conventions in Finland. Tanya ha publicado varios libros, siendo el primero “La ciudad de los nictálopes” que le otorgó ser distinguida como escritora del año para la Editorial Norma. Cabe remarcar que además ella será una de las presentadoras de los premios Hugo de este año (AMAZING PEOPLE: Tanya Tynjala to Present Best Fan Writer Hugo)

 

Antología Tenebra (terror peruano). Reseña de Luis Bolaños.

 

Tenebra

Muestra de Cuentos Peruanos de Terror / Torre de Papel

Reseña: Luis Antonio Bolaños De La Cruz

 Tenebra: muestra de cuentos peruanos de terror, compilación de cuentos realizada y prologada por Carlos Enrique Saldivar, ya se encuentra a la venta en librerías de Lima a S/. 25.00. Esta es una muestra de literatura peruana contemporánea donde encontraremos historias que se insertan dentro del terror, el horror y el gore, en la web de la editorial viene con un mapa para consultar todos los lugares de venta.

 

La presentación de este libro se realizará el sábado 29 de julio a las 2:00 p.m. en el auditorio Abraham Valdelomar en la Feria Internacional del libro de Lima. Fernando Honorio y Helen Gárnica acompañarán al compilador con sus comentarios.

 

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Dedicada a Carlos Calderón Fajardo, ese escritor prolífico y sereno que nos deslumbra o que nos hiere con sus obras fantásticas cuajadas de extrañeza y nimbadas de belleza discurriendo en la periferia (pienso en “Playas”) del conocimiento o la emoción, pero convirtiéndola en diseño de geometría extraordinaria (trilogía sobre Sarah Ellen) e imaginación inagotable (cualquiera de su bibliografía).

Las deliciosas biografías pergeñadas para presentarlos no sólo humanizan sino logran que simpaticemos con los autores, hay algunas infidencias, que espero deliberadas, en el afán de actualizar los retratos que de alguno(a)s pudiéramos haber adquirido como anticipo.

La carátula de “La Clínica Digital” mezcla gótico y manga de terror (en especial Ringu: El Aro) con solvencia logrando inquietarnos y agarrarnos lo suficiente para que le echemos una segunda mirada y eso es clave y conveniente cuando sucede frente a la góndola del supermercado o el anaquel de la librería.

Se lee rápido, la calidad media es altísima… y no porque sea una antología de terror pergeñada en un país con una tradición breve y débil les desilusionará, unos gustarán más que otros, pero excepto un par, ninguno lo dejará indiferente, así que a hincar los colmillos, morder con fruición y retorcer el puñal en la hendidura (no importa cuál que será recibido con placer) mientras degustan sórdidos sucesos, posesiones oscilantes entre la ofuscación y la machaconería embrutecedora, monomanías compulsivas y hasta éxtasis sublimes, que los hay, aunque discrepemos de sus motivos motrices.

Prólogo; El Terror que nos atrapa: Carlos Enrique Saldívar consigue extraer fluidos multicolores de la versión historiada en que nos expone la presencia del género en nuestra literatura, recupera autores claves, puntea con tonos graves las temáticas de los 16 relatos mientras pasea por su amplia gama sembrando detalles, sugiere motivos para su relativa marginación y lanza explicación con fecha para su actual eclosión, sin olvidar nombrar las obras que ya configuran la panoplia del movimiento que empieza a dejar huella y a defenderse.

La Criatura de los Humedales: Liliana Flores Vega

Interesante crónica hilvanada con soltura y eficiencia que mezcla mitología inca con guiños lovecraftianos, en el primer caso Urpay Huachac alude en efecto a la que pare palomas en el pantano, considerada diosa del mar y de los humedales, madre de los peces y de las aves marinas, adorada por los pescadores; en el segundo se apropia de los conceptos de “antiguos Innombrables” y “no se puede matar a lo que ya está muerto”, horror de los horrores que actúa sin piedad, lo cual queda rubricado en esa posdata que muy bien podría cerrar un relato de los Mitos de Cthulhu.

Amor Filial: Jim Rodríguez

Una nota de suspenso vibra sobre la aparente apacibilidad de la noche, la rutina es quebrada por una aparición insólita y el terror empieza a tremolar y a depositarse en cada palabra reiterada, en cada razonamiento drenado, pero la fascinación mezcla de estupefacción y pasmo que se anida en las postreras oraciones le otorga la capacidad para sobrecogernos y aterrorizarnos. Exquisito sin ambages.

La de la Idiota Sonrisa: Carlos Carrillo

Atrapa desde la primera línea y se lee en un suspiro… tembloroso, porque no escatima el horror y las descripciones sanguinolentas; elevado manejo del tiempo narrativo de los tres personajes, la Madre no tiene nombre quizás representando a todas las madres, Lourdes la hija evoca el milagro embaidor de los pastorcillos de Fátima, esa farsa montada por la iglesia portuguesa, Mehrla la amiga equivale a mirlo: para los griegos era animal sagrado, aunque destructivo relacionado con miedo y promesas al mismo tiempo y en torno a esa vertiginosa relación se despliega un terrorífico plan que podría afectar a la humanidad.

Oxiuros: Jorge Casilla Lozano

Inicia con una muy buena metáfora: Infinitos recuerdos se alborotan en mi cerebro, intentando escapar por mi boca. Se asemejan a miles de murciélagos que quieren huir de modo alocado por una angosta grieta horizontal” Historia de un ermitaño amargado que crea vida a partir de sus -o debería decir de SU parásito- en un desenlace catártico y no por ello menos horroroso. Original y estupendo.

El Nacimiento de la Maldad: Sarko Medina Hinojosa

Imposible nacimiento de una bestia putrefacta pero que calza exacta en el propósito casi biográfico y metafórico que pugna por organizar ese cuerpo y esa voluntad nutrida por la ira y el deseo de venganza, presentado con una dosis de cotidianidad que lo torna manejable.

Disección: Yelinna Pulliti Carrasco

Potente (y asimismo suave) fantasmagoría que destila compasión por los cadáveres bajo el bisturí de la necropsia, formidable versión empática con cierta dosis de sarcasmo que conecta el mundo del espíritu con el mundo de la objetividad… pero la dimensión infernal envía su representante para la repetición del ciclo de “disección”. Altamente recomendable.

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Sordios. Por Leandro Alva

La Torre de Babel, por Pieter Brueghel

Génesis 11:4

“Vamos a construir para nosotros mismos una ciudad y una torre. Vamos a construirla para que llegue hasta el cielo. Seremos famosos. Si hacemos esto, no seremos dispersados por todo el mundo. Podemos alcanzar a Dios y las personas nos seguirán y nos adorarán.”

 

No se sabe quien empezó a levantar los muros, ni porqué hacían falta muros. Me dirán que para construir una torre es necesario comenzar por un muro. Y pocas cosas son tan ciertas como esa. La idea era establecerse en la llanura de Senaar, y levantar una torre majestuosa, como un soberbio índice acusador que desafiara al cielo y coronara la fastuosa ciudad donde pretendían vivir. Babel era el nombre que designaría a este asentamiento.

A falta de piedras y argamasa, consiguieron ladrillos y betún. Así comenzaron los trabajos para edificar un monumento a su arrogancia, casi divina.

Yahvé, omnisciente e irascible, contemplaba la tarea de los hombres, contemplaba su vanidad sin límites. Y lo que vio lo puso furioso. ¿Así que el hombre, hecho a su imagen y semejanza, tenía la osadía de rasgar el firmamento con sus delirios de grandeza?

Hasta ese momento los seres humanos utilizaban una lengua única para comunicarse, no había malentendidos ni escaramuzas retóricas. Pero el enojo de dios terminó con esta gracia. La soberbia de los hombres ameritaba un castigo, y la deidad dispuso la incomunicación eterna. La sordera de no comprender al prójimo. La inutilidad de gritar como un cantaor flamenco en el medio de una tierra baldía y polvorienta.

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Apuntes sobre La Transformación de Kafka

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La mejor y más kafkiana portada de La Transformación en español

Tradicionalmente se ha traducido La Transformación de Franz Kafka como La Metamorfosis (incomprensible, pues el alemán tiene su propia palabra para metamorfosis ––Die Metamorphose–– , pero como dice Borges, tal vez se tratara un guiño romántico para Ovidio) para así ocultar lo apenas evidente que resulta La transformación como literatura marica (digo marica para rescatar la palabra española ya que ahora se emplea el término queer que hasta la novela de Burroughs la han preferido dejar así queer que la primera traducción que era marica y allí precisamente Burroughs habla de cuando se dio cuenta de que era una marica, “una maldición, que siempre ha estado en la familia, todos los Lee somos unos pervertidos” -Cronenberg coge este bello paisaje y lo introduce en su adaptación de Naked Lunch junto la espectacular historia de la muerte de Momo el marica – y el paralelismo entre estas dos obras con La transformación de Kafka es evidente como historia de ciencia ficción).

Toda la lucidez que desborda Mario Vargas LLosa al hablar de las Mil noches y una, la olvida o pierde al abordar La metamorfosis.  Vargas Llosa lee como “realista”, La Transformación de Kafka, pues para él lo “único” extraño que sucede en la historia es el súbito cambio del personaje central de ser humano a insecto; ya que el resto de la historia se continúa como una escena terriblemente realista. ¡Cómo si este cambio fuera poca cosa! Es más, la historia del autor de Praga se ajusta perfectamente a los cinco elementos que deben componer un relato fantástico, según los criterios de H.P. Lovecraft en Notas sobre la escritura de Ficción Extraña.  Y lo que para el Nobel peruano hace de La transformación un relato realista, es apenas una condición para lo que Lovecraft debe generar un buen relato extraordinario o sobrenatural: 

Los cuentos sobre eventos extraordinarios tienen ciertas complejidades que deben ser superadas para lograr su credibilidad, y esto sólo puede conseguirse tratando el tema con cuidadoso realismo, excepto a la hora de abordar el hecho sobrenatural. Este elemento fantástico debe causar impresión y hay que poner gran cuidado en la construcción emocional; su aparición apenas debe sentirse, pero tiene que notarse. Si fuese la esencia primordial del cuento, eclipsaría todos los demás caracteres y acontecimientos; los cuales deben ser consistentes y naturales, excepto cuando se refieren al hecho extraordinario. Los acontecimientos espectrales deben ser narrados con la misma emoción con la que se narraría un suceso extraño en la vida real. Nunca debe darse por supuesto este suceso sobrenatural. Incluso cuando los personajes están acostumbrados a ello, hay que crear un ambiente de terror y angustia que se corresponda con el estado de ánimo del lector. Un descuidado estilo arruinaría cualquier intento de escribir fantasía seria.

Como la terrible transformación que acaece sobre Gregorio Samsa es de orden sobrenatural, aunque tampoco se niega en ningún momento que pueda deberse a una causa singular o desviación de una ley natural (Kafka era lector de Darwin, por lo que a veces me encuentro tentado a arriesgar mi propia adaptación con un título tan sugestivo como La mutación, pero como con la metamorfosis, la mutación tiene su propia palabra en alemán y sería viciar ya demasiado a Kafka de mi propia Weltanschauung) , se puede apreciar el texto más allá de la clásica lectura como “literatura de lo absurdo” o “existencialista-psicológica”, como un texto emparentado con la tradición de la literatura de ciencia ficción (entendida como género de lo extraño) que aborda personajes paranormales.

Puede parecer escandaloso para algunos llamar a Kafka un autor de ciencia ficción, por lo mismo que autores como Carlos Gardini señalaban que muchos “se levantaban de la mesa” al sugerir que Borges escribía CF:

Hay gente que se levanta ofendida y se va de una mesa redonda cuando se dice que (Borges) escribió CF. Y los temas son los mismos, sólo que él los escribía diferente. Funes era un paranormal. Tlön existe en algún universo paralelo.

Entrevista con Carlos Gardini
Alejandro Alonso y Eduardo J. Carletti

La Transformación de Kafka, en ese sentido, es tan propia de los temas de la ciencia ficción, como Funes el memorioso, El hombre menguante, El hombre demolido, La mosca o cualquier otro monstruo de Einstein.  Que una visión canónica de la literatura se resista a que un autor tan serio y europeo como Franz Kafka se encasille en el mismo cajón que cualquier otro mutante de cultura popular, no es nuestra principal preocupación.

 

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Lo primero que se debe considerar al emprender una adaptation de Die Verwandlung de Kafka es si seguir el consejo de los puristas de inferir “una suerte de anagrama semántico númerico” (como lo llama Selnich Vivas) y que el mismo Janouch le expresa a Kafka sobre el cryptograma Kafka en Samsa, hacer lo mismo con GREGOR.. o respetar una tradición de lectura que surge desde la  primera  traducción (falsamente atribuida a Borges), llamando GREGORIO al personaje… por amor a Kafka, al falso Borges (citando nuevamente a Vivas que tomó como cierta la traducción de Borges: Quien lee la traducción de Borges no está leyendo directamente a Kafka, sino al Kafka que redactó Borges) al grupo Chaski y a los ovnis de Huancayo, creo que GREGORIO es el nombre más apropiado y bello para el personaje de La transformación. 

 

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He estado leyendo La Metamorfosis en mi casa y la encuentro pésima.
Diario de Kafka

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Me está gustando más la historia detrás de la metamorfosis que la misma metamorfosis.

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¿Es acaso delicado y discreto hablar de bichos en la cama con la familia de uno? No es usual en la buena sociedad, ya ves que malos modales tengo.

Kafka a Janouch

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Tengo que terminar la metamorfosis o la metamorfosis termina conmigo.

 

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Acá sobre la aberración de muchas carátulas (aunque debo decir que la de Rey Naranjo tampoco es que sea muy buena, de hecho es ridícula. Esa edición de Panamericana es desastrosa, traducida sin ninguna clase de compromiso o gusto por el autor, sencillamente sin sustancia, lo único que rescato es el artículo de Vivas, aunque comete el error de creer en el mito de la traducción de Borges):

No quiero restringir su autoridad (la del ilustrador) pero solo para hacer una sugerencia basado en mi mejor conocimiento de la historia: EL INSECTO NO PUEDE SER DIBUJADO. NI SIQUIERA PUEDE SER MOSTRADO A LO LEJOS. Si yo pudiera hacer una sugerencia para una ilustración escogería aquellas escenas en la que los padres y el administrador de la oficina (según mi propia traducción y no disque “gerente” como esa horrible traducción a la que me he referido) están en frente de la puerta cerrada, o los padres y la hermana en la habitación del lado con las luces prendidas, mientras está abierta la puerta de la otra habitación completamente a oscuras. Kafka a la compañía editorial Kurt Wolff 

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Estoy escribiendo una novela sobre un escritor de ciencia ficción que para ganarse el pan tiene que adaptar la metamorfosis de Kafka para niños pero solo consigue pesadillas de una infancia tormentosa y un futuro que llamar apocalíptico sería muy rosita. También con fragmentos de Orwell y un aislamiento incomunicativo tipo Beckett. Creo que será una novela que muchos tacharán de pretenciosa.

 

Fuentes:

El kafkiano caso de la Verwandlung que Borges jamás tradujo https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero10/borg_tra.html

The Metamorphosis. Franz Kafka. Translated and edited by Stanley Corngold. 1972. Random House, Inc.

La Metamorfosis. Franz Kafka. Traducción Marta Kovacics. 1996. Panamericana Editorial.

La escritura del otro Qaphqa. Selnich Vivas Hurtado. Dentro de: La Metamorfosis… 1996. Panamericana Editorial.

Notas sobre la escritura de Ficción Extraña.

Entrevista con Carlos Gardini
Alejandro Alonso y Eduardo J. Carletti

“EL AMOR LOCO” DE REBETEZ, UN RELATO Y UNA SALVACIÓN DE LA RUTINA

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René Rebetez

“EL AMOR LOCO”, UN RELATO Y UNA SALVACIÓN DE LA RUTINA

Por: Sharon Alejandra Mariño Alfonso

El propósito de este escrito consiste en analizar las categorías expuestas en el cuento “El amor loco” del autor colombiano René Rebetez en torno a las distinciones que establece entre lo humano y lo artificial. Para abordar los principales planteamientos del escritor indagaremos por los aspectos estructurales y temáticos de su obra,  con el fin de identificar aquellos interrogantes propios del género de la ciencia ficción que, más allá de problematizar las condiciones de Tiempo y Espacio, buscan acercar experiencias que cada vez parecen más cercanas.

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“El amor loco” es uno de los cuentos que componen la colección Ellos lo llaman amanecer y otros relatos (1996), en él su narrador autodiegético se nos presenta como un escritor encargado de enviar mensajes al pasado mediante un dictado, que bien podrían compararse con las notas de voz que se graban para que después de un tiempo considerable reanuden el trabajo, o para que dejen algún punto claro en medio de la confusión. La diferencia es que Klunk se comunica con un pasado de más de mil años de distancia con el objetivo de estudiar lo que él denomina “la peste sentimental”, producida entre 1930 y 1960. El trabajo de este personaje consiste en aproximarse al tipo de manifestaciones afectivas que tuvieron lugar en estos años, y de los que concluye que “nunca el amor ha sido tan equívoco y la función sexual tan interferida por los sentimientos como en aquella época” (p. 108).

Aunque el mecanismo a través del cual se realiza el puente entre una y otra época no se establece más que por el uso de electrodos y cables que conectan el personaje a una gran computadora, las escasas referencias a esta manera de desplazarse y la facilidad con que se realiza dan cuenta de lo sencillo que resulta asociar esa clase de dispositivos (máquinas, motores, controles, etc.) con una tecnología capaz de comunicar una generación que habitaba la tierra con otra que seguramente merodea en el espacio, recordemos que ya para ese entonces los viajes en el tiempo eran uno de los temas más frecuentes en la ciencia ficción. Suponemos así que no fue por desconocimiento, que Rebetez pasó por alto la minuciosa explicación de este mecanismo, sino que su interés no radicaba tanto en abordar los aspectos técnicos del viaje en el Tiempo, como en la intención de explorar los límites entre lo humano y lo artificial.

Sabemos que la función de Klunk no sólo se reduce a la contemplación de una época lejana, ya que su deseo por redimir algunos errores de su propia vida constituye el principal motivo de su búsqueda en el pasado, lo que nos permite reconocer que dada la cantidad de años que han transcurrido desde sus recuerdos más remotos, hasta el momento presente en el que se dedica a escribir, el protagonista es más próximo a lo que podríamos identificar a un ciborg que a un humano. No obstante, las constantes referencias a los miembros de su cuerpo, (como su epidermis, manos, codos y hasta genitales), desmienten cualquier intento por asociar a Klunk con un organismo cibernético. Pero nos equivocamos si consideramos que la anatomía es lo que diferencia a un hombre de un robot, o que lo característico de un robot es su cableado eléctrico.

Dina, quien supervisaba los dictados que hacía Klunk, era una científica que trabajaba en el laboratorio de cibernética adjunto a la facultad de medicina y con quien el narrador sostuvo una larga relación. Su trabajo consistía en estudiar las múltiples posibilidades del cambio de órganos humanos por sucedáneos cibernéticos, ofreciéndose ella misma como donante para las pruebas hasta que cada uno de sus órganos fuesen reemplazados:

“toda ella, aunque idéntica a la Dina original, era ahora un engendro de metales y de plástico. Su apariencia no había cambiado y su salud era inmejorable: estaba destinada a una relativa inmortalidad” (p.117).

En ¿Qué es la ciencia ficción? (1977), Yuli Kagarlitski dedica un capítulo para rastrear algunas de las obras del género que más han profundizado en los cambios físicos a los que el ser humano se ha sometido con el fin de perfeccionar su cuerpo. Cita un artículo de H. G. Wells publicado en 1914 en donde el autor británico admite que difícilmente podría ocultar un horror indescriptible frente a un “caballero preparado” al que se le ha extraído casi todo el contenido del abdomen y realizado una serie de modificaciones, aun sabiendo que esto ha incrementado su capacidad intelectual y emocional. (1977; p. 215). En el caso de Dina vemos que la sustitución de sus órganos por dispositivos mecánicos no sólo la hacen más hábil, sino que demuestra que a diferencia de Klunk, las emociones no ocupan un lugar relevante ni constitutivo en ese modelo de “ser humano”.

Este intercambio entre lo que podríamos considerar característico de cada especie (la humana y la mecánica), nos permite identificar en el relato de Rebetez que el límite que separa nuestra percepción de lo humano y lo artificial cada vez se hace más difuso. Si bien la legitimidad de las emociones son incluso discutibles en el ser humano, resultan ser más nobles en un robot, que reconoce su incapacidad de ser un hombre y menos reprochables en un humano, que se oculta entre cables y partes cibernéticas.

BIBLIOGRAFÍA

Rebetez, R. (1996). Ellos lo llaman amanecer y otros relatos. Bogotá: Tercer mundo editores.

Kagarlitski, Y. (1977). ¿Qué es la ciencia ficción? Barcelona: Ediciones Guadarrama.

 

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